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UN DISCURSO, UNA MOTIVACIÓN Y UNA SED POR GANAR UN CENTÍMETRO

01 septiembre 2011

El cine puede ser usado como un arma más en tu progresión. Utilízalo como herramienta de motivación para conseguir tus objetivos.

rocky
Existe una relación muy estrecha entre el mundo del cine y del deporte donde ambos lados se han ido nutriendo e inspirándose de las gestas del otro. Así, que os dejo con el primer artículo donde trataremos como el cine ayudó a un equipo a salir de un mal bache.
No iba a ser un trabajo fácil, un equipo histórico de futbol en horas bajas, codeándose peligrosamente con las posiciones de descenso. Volvió a repasar en su libreta los nombres de los jugadores que conformaban la plantilla que le había dejado su antecesor en el cargo. No eran malos jugadores, incluso muchos de ellos estrellas indiscutibles en las selecciones de sus países.
Entonces si podían. ¿por qué mentalmente se bloqueaban? La frustración era ahora el estandarte del banquillo y las diferencias habían hecho tanta mella que hacían campar la discordia entre ellos. Definitivamente, ahora era sólo una banda de jugadores, de buenos jugadores, pero renegados y perdidos en el laberinto de la derrota. ¿Cómo podía remontar el vuelo?
A tres minutos de iniciar el choque decisivo, en el vestuario le vino la imagen de una escena protagonizada por Al Pacino y sonrió pensando que ya tenía su discurso.
Al Pacino
Tras ese alegato, la mentalidad de su equipo cambiaría, motivándolos de tal manera que meses después se proclamarían campeones de la UEFA Europa League. ¿Cual fue ese discurso y en que escena se basó para conseguir el éxito?
un_domingo_cualquieraEn el largometraje un domingo cualquiera de Oliver Stone, un entrenador de futbol americano que vive inmerso en su ocaso profesional, Tony D'Amato, interpretado por el incombustible Al Pacino, se dirige a sus jugadores antes de un decisivo choque. El equipo, Miami Sharks, son un grupo de viejas glorias que ahora hundidos acumulan derrotas tras derrotas y cuya máxima estrella es Jack "Cap" Rooney (Dennis Quaid), un veterano Quaterback que se aferra en no colgar las botas.
Dispuesto a revertir la dramática situación D'Amato se dirige de esta manera a un vestuario derrotado.
"Todo se reduce a hoy. O bien nos rehacemos como equipo o nos desmoronamos. Centímetro a centímetro, jugada a jugada, hasta que estemos acabados. Estamos en el infierno, caballeros. Creedme. podemos quedarnos aquí y que nos den una puta paliza, o bien podemos luchar y abrirnos paso de nuevo hacia la luz. Podemos salir del infierno centímetro a centímetro. [...].
¿Sabéis? Cuando te haces viejo te lo quitan todo. Es parte de la vida. Pero sólo aprendes en el momento en que empiezas a perder cosas. Descubres que la vida es un juego que se mide en centímetros.
También lo es el fútbol. Porque en cada partido, en la vida o en el fútbol, el margen de error es tan estrecho. Quiero decir. medio paso demasiado tarde o muy pronto y no llegarás; medio segundo demasiado lento o muy rápido y no lo atraparás. Los centímetros que necesitamos están por todas partes [.].
En este equipo luchamos por ese centímetro. En este equipo nos dejamos la piel y destrozamos a todo el mundo a nuestro alrededor por ese centímetro. Arañamos con nuestras uñas por ese centímetro. Porque sabemos que sumando todos esos centímetros vamos a marcar la puta diferencia entre GANAR o PERDER, entre VIVIR o MORIR.
Escuchad lo que os digo: en cualquier batalla es el tío que está dispuesto a morir el que va a ganar ese centímetro. Y sí que si voy a vivir un poco más es porque conservo la voluntad de luchar y morir por ese centímetro, porque VIVIR es eso. [.]
Yo no puedo obligaros a hacerlo. Tenéis que mirar al tipo que tenéis a vuestro lado. Miradle a los ojos. Veréis a alguien que recorrerá ese centímetro con vosotros. Veréis a alguien que se sacrificará por este equipo porque sabe que, llegada la hora, vosotros haréis lo mismo por él.
Eso es un equipo, caballeros. O bien nos rehacemos ahora, como un equipo, o nos desmoronamos como individuos. Eso es el fútbol, chicos. Nada más. Decidme, ¿qué váis a hacer?"
Discurso de Tony D'Amato en un domingo cualquiera
Tal como fue publicado en el diario MARCA, El entrenador que utilizó este discurso fue Quique Sánchez Flores, y lo dirigió hacia al vestuario del Atlético de Madrid, equipo de la primera división españolaquique-sanchez-flores-, que en aquellos momentos agonizaba en la clasificación y que meses después llegaría a la gloria al proclamarse campeón de la UEFA Europa League. Pero no es  el único entrenador que lo ha utilizado. Otro entrenador que lo utilizó fue Diego "Cholo" Simeone para motivar a los jugadores de Estudiantes de la Plata en el año en que fueron campeones del torneo argentino de futbol.
Quique, con una excelente trayectoria en los banquillos, demostró que el cine puede utilizarse como estímulo en la motivación deportiva. Al igual que Quique y su empleo del discurso basado en una secuencia de una película, otros deportistas han utilizado el cine como estimulador en conseguir metas más altas basándose en escenas épicas que se han cristalizado en nuestras retinas. ¿Qué escena recuerdas que te haya inspirado en tu preparación?
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